The Problem Solver de May Lindstrom es una mascarilla facial revitalizante que combina ingredientes botánicos, arcillas y especias para devolver luminosidad y vitalidad a la piel.
Su fórmula reúne cacao crudo, carbón de bambú, arcillas y una selección de especias exóticas, ingredientes ricos en antioxidantes y vitaminas A, C y E. Una combinación pensada para mejorar el aspecto de la piel, ayudar a equilibrar el cutis y recuperar una apariencia más uniforme, luminosa y saludable.
Su presentación en polvo se transforma, al mezclarla con agua, en una mousse cremosa con una agradable textura de chocolate. Una vez aplicada sobre el rostro, genera una sensación de calor que forma parte de la experiencia de uso y favorece un momento de cuidado y bienestar.
The Problem Solver está especialmente indicada para pieles apagadas, con imperfecciones, textura irregular o falta de luminosidad. Su combinación de ingredientes ayuda a purificar, suavizar y mejorar visiblemente el aspecto de la piel, convirtiéndola en un tratamiento semanal para recuperar su vitalidad.
Modo de empleo:
Mezcla una cucharada de The Problem Solver con algo menos de una cucharada de agua, hasta conseguir una mousse suave y cremosa.
Aplica la mezcla sobre el rostro con ayuda de una brocha, preferiblemente la May Lindstrom Facial Treatment Brush, evitando el contorno de ojos. Deja actuar entre 30 y 45 minutos. Durante la aplicación es normal experimentar una sensación de calor y un ligero hormigueo.
Antes de retirar la mascarilla, puedes disfrutar de una ducha templada y dejar que el vapor ayude a rehidratarla. A continuación, aclara con agua tibia, realizando un suave masaje con las yemas de los dedos.
Se recomienda utilizar una o dos veces por semana, según las necesidades y la tolerancia de la piel.
Características:
Fórmula vegana.
Apta durante el embarazo.
Rica en antioxidantes y vitaminas.
Ayuda a mejorar la luminosidad y la textura de la piel.
Ideal para pieles apagadas, con imperfecciones o tono irregular.
Fundada por May Lindstrom en California, May Lindstrom Skin nace de una búsqueda muy personal: crear fórmulas capaces de cuidar la piel con la misma atención y respeto que la naturaleza pone en sus ingredientes.
La marca trabaja con plantas, extractos botánicos, aceites y otros ingredientes de origen natural, seleccionados cuidadosamente por sus propiedades y procedencia. Sus fórmulas se elaboran en pequeñas producciones, prestando especial atención a la frescura de los ingredientes, la calidad de cada preparación y los detalles que acompañan a cada producto.
Cada creación invita a ir más allá de la rutina habitual de cuidado facial. Texturas envolventes, aromas naturales y fórmulas cuidadosamente desarrolladas convierten cada aplicación en un momento para disfrutar y dedicar a la piel.
May Lindstrom propone una cosmética que une el conocimiento botánico, el cuidado consciente y el placer de los pequeños rituales cotidianos.
Puede que también le guste
★ Mejor Perfumería de Autor 2024
Novedades, fragancias exclusivas y acceso anticipado a nuestras colecciones. Solo para suscriptores.
Sin spam. Puede darse de baja en cualquier momento.